GP Brasil: Llegó el momento

Pues sí, llegó el momento, primer match ball de la temporada y, por suerte, es Fernando Alonso el único que puede salir campeón este fin de semana.

Y quién nos lo iba a decir a mediados de temporada, cuando estaba casi desahuciado para el título. Pero, como se suele decir, la fe mueve montañas, y Ferrari, tras la pérdida de rendimiento que culminó en Tuquía, ha ido evolucionando el coche muy por encima del resto de la parrilla. Prueba de ello es que, desde el Gran Premio de Alemania (primera carrera donde comenzaron los buenos resultados) ha ganado cuatro pruebas, además de conseguir un segundo y un tercer puesto; 133 puntos de 175 posibles en siete carreras.

Es una evidencia innegable que el mejor coche, desde el punto de vista aerodinámico, es el Red Bull; además de equipar uno de los mejores motores, Renault, no tiene la mejor velocidad punta, pero sí la mayor fiabilidad (rotura de Vettel en Corea al margen). A mitad de temporada parecía que McLaren se encontraba un paso por encima del resto, hasta el Gran Premio de Bélgica eran líderes de pilotos (Hamilton) y de escuderías. Pero un estancamiento en su evolución y la mala suerte en las últimas carreras de los pilotos ingleses, les han hecho perder los dos lideratos. Ferrari, sin embargo, y pese al escaso rendimiento de Felipe Massa, ha seguido mejorando el coche carrera a carrera (incluso en Brasil, como podemos ver en el post de El Pulguita).

Si además de tener un buen coche, tienes al mejor piloto (y el único siempre con la cabeza en su sitio), el campeonato es más que posible. Y no quiero ser excesivamente crítico con el rendimiento de Felipe Massa, pero sus regulares resultados son los mayores culpables de que la marca del cavallino rampante no esté luchando por el título de constructores, un cetro que Red Bull casi lo está tocando, lógico cuando se tiene el mejor coche, pero no la mejor estrategia. Mark Webber está realizando una gran temporada, pero su equipo está dejando muy claro quien es su favorito.

¿Puede repetirse?

Así titulé una entrada allá por principios de junio, tras el Gran Premio de Turquía, cuando Vettel y Webber sufrieron una colisión en un adelantamiento del alemán sobre el australiano con órdenes de equipo en la sombra (¿lo recuerda el señor Horner?), pidiendo a Webber (primero) reducir su ritmo para “salvar combustible”, propiciando que Vettel ocupara su lugar. Quedó claro que el equipo austriaco quería a la joven promesa como su número uno sobre el veterano corredor. Si Webber gana tendrá la gran satisfacción de conseguir vencer la batalla no sólo al resto de contrincantes, sino también a su propio equipo.

En McLaren vivieron una historia con ciertos paralelismos, incluido un episodio similar al de Red Bull en el mismo Gran Premio de Turquía. Seguramente por su bajada de rendimiento no vimos más batalla fraternal, aunque sí existieron maniobras extrañas, como el incio del Gran Premio de Japón con neumáticos duros para Button (¿no hubo gato encerrado?).

Ahora desde muchos lugares se critica duramente el uso de órdenes de equipo por parte de Ferrari en el Gran Premio de Alemania. Por dicha maniobra la scuderia pagó una multa de 100.000 dólares. Se intenta devaluar el título de Alonso, en caso de conseguirlo, desde gente importante en la Fórmula Uno, uno de ellos fue el jefe de Red Bull, Christian Horner, al cual le plantearía una pregunta: ¿hipocresía o desvío de atención por el miedo a perder el campeonato con el mejor coche de la parrilla por una mala gestión?

El desenlace entre este y el próximo domingo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s