De concesionarios (II)

Nuestra siguiente parada fue otro concesionario Ford, pero esta vez localizado a las afueras; en un polígono industrial. Antes de entrar, ya pudimos ver a través de sus grandes cristaleras un imponente Focus RS en azul metalizado. Lo primero que hicimos cuando atravesamos la puerta fue tirar de la manilla de la puerta del conductor del RS; pero cuál fue nuestra decepción cuando descubrimos que estaba cerrado. Mientras el único comercial que había allí atendía a los clientes que habían entrado antes que nosotros, fuimos mirando los demás coches expuestos. Sigue leyendo